Si la verdad es que nunca he sido buen astronauta,
mis padres nunca me lo permitieron,
creían que todo era el sueño de un pequeño niño,
un sueño como cualquiera.
Y es una tragedia que sean los padres quienes…
les corten las iluciones a los pequeños soñadores,
aires de grandeza, pero que se van con el tiempo.
Y es que la sociedad perdona de todo,
los mismos ladrones en la política son recompensados;
la sociedad perdona de todo…
menos a todo aquel que se atreve a soñar.
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